Los documentos, se dieron a conocer recientemente y muestran que una subsidiaria estadounidense del gigante petrolero estatal venezolano PDVSA acordó contratar la firma de abogados de Marcia Wiss en Washington el pasado marzo de 2017.

Ese mismo mes, firmó un acuerdo de consultoría por 50 millones de dólares con el polémico excongresista David Rivera.

En el momento en que Wiss y Rivera estaban contratados, Maduro trataba de ganarse el favor del gobierno de Trump, evitando criticar al entonces  presidente de Estados Unidos de forma directa mientras desviaba 500.000 dólares a su comité inaugural a través de Citgo.

Los pagos procedían de una subsidiaria poco conocida registrada en Delaware, PDV USA, que prestaba servicios de accionistas a PDVSA con independencia de las operaciones petroleras de Citgo.

Wiss recibió cerca de la mitad de los seis millones en pagos mensuales de 250.000 dólares antes de recibir instrucciones, como Rivera, de pasar las facturas a PDVSA en Caracas en abril de 2018, según los documentos.

 

Fuente:  AP News