Georges David Kabchi Zakia se ha hecho especialmente conocido por sus inversiones masivas para adquirir clubes de fútbol. En la actualidad es el dueño del Albacete Balompié S.A.D., de la tercera división española -hoy conocida como Primera División RFEF-, y del Club Atlético Boston River de la liga uruguaya.

Antes, durante la polémica gestión del jeque Abdullah Bin Nasser Al Thani al frente del Málaga C.F., Edmundo Kabchi, hermano de Georges Kabchi, sirvió de prestamista de último recurso para Al Thani, una ironía sorprendente, si se considera que el ex propietario del Málaga, luego metido en líos judiciales, es miembro de la familia real de Qatar. La relación entre Kabchi y Al Thani coincidió con una época en la que el Málaga jugaba en primera división e incluyó en su plantilla a varios futbolistas venezolanos, como Salomón Rondón, Adalberto Peñaranda, Roberto Rosales o Juan Pablo Añor, algo nunca visto y que no se ha vuelto a repetir.

Además, Edmundo Kabchi Zakia fue entre 2007 y 2016 presidente de una de las dos principales franquicias del fútbol profesional venezolano, el Deportivo Táchira. Aunque al final vendió el club a un operador comercial relacionado con un alto cargo chavista, su aventura sirvió como pistoletazo de partida para que otros allegados emprendieran la conquista de más franquicias, de manera directa o a través de intermediarios, como las de los Bucaneros de La Guaira, Carabobo FC o Mineros de Guayana. En esa cruzada comercial y futbolística tuvieron participación otros clanes de parientes libaneses maronitas, los Chambra y los Antar, ligados a Traki, una cadena de tiendas en plena expansión desde su origen en Ciudad Guayana.

 

¿Quién es Edmundo Kabchi?

Edmundo Kabchi es directivo y propietario del equipo de fútbol venezolano de Primera División, Deportivo Táchira FC, vicepresidente del Banco Caroní, es vicepresidente de Equipmed, director de Ferrehierro Puerto Ordaz y CEO de la empresa inversionista Ven-Investments Holdings, con negocios en el Líbano. Su padre, Edmundo Kabchi Murgus, junto a Arístides Maza Tirado, fundó el Grupo Caroní, según Poderopedia. A partir de 2007 fue, junto, con el fallecido empresario Rufos John, el dueño del club aurinegro. Como parte de la administración del equipo, destaca el fichaje del técnico colombiano y mundialista Jorge Luis Pinto, quien llevó al Táchira a su último campeonato en la temporada 2010/2011. Kabchi tiene vínculos con la familia Farías. En 2012 se anunció la contratación del técnico Daniel Farías, hermano del ex seleccionador nacional de Venezuela, César Farías. El exmandamás de la vinotinto aseguró, durante una entrevista en diciembre de 2014, haber hecho una oferta a Kabchi para adquirir el 50% de las acciones del club, pero no se llegó a un acuerdo. A Kabchi se le relaciona con actividades en el sector petrolero.

 

Albacete Balompié

El 29 de mayo de 2018 la Asociación de Jóvenes Empresarios de Albacete, AJE, decidió distinguir en España al Albacete Balompié. El reconocimiento social que cada año entrega AJE a alguna persona o entidad representativa en el ámbito social, cultural o deportivo, fue a parar al club blanco. Resaltaron la gestión realizada desde la llegada de un Consejo de Administración caracterizado por grandes y jóvenes profesionales, reseñó El Digital de Albacete el mismo año.

Una honrosa distinción que recogió el Vicepresidente y Consejero Delegado del Albacete Balompié, Víctor Varela, una vez que el Presidente, Georges Kabchi, no pudo participar, a causa de motivos profesionales.

Por ello, Kabchi, Presidente del Albacete Balompié, quiso agradecer tal distinción con una carta que hizo llegar a AJE:

Intervención del Málaga en España
Mientras el Málaga eliminaba al Oporto en octavos de la Champions League cristalizaba un acuerdo entre el club y la empresa hotelera BlueBay. La primera oleada de grandes ventas de jugadores estaba en marcha –habría otra dos temporadas después con el fondo de inversión de Edmundo Kabchi comprando parte del pase de Castillejo o el de Darder– y ese mismo verano se anunciaba a la hotelera como uno de los principales patrocinadores del equipo durante las próximas dos temporadas. Ahora, la policía investiga las comunicaciones entre el Málaga y BlueBay por orden de la jueza que instruye el caso contra los Al-Thani, ordenando que el club fuese intervenido judicialmente. La duda de legalidad también acecha sobre este tramo de tiempo de la administración Al-Thani, reseñó en diciembre de 2020 Málaga Hoy.

De hecho, es el trabajo del administrador el que ha sido el detonante. José María Muñoz y su equipo no encuentran el pago de 2,6 millones de euros por ese contrato publicitario que se ejecutó en las dos campañas, con Casado y Shatat a los mandos del club y la dirección deportiva hipotecada también por el círculo de influencias de BlueBay.

En el momento, se informó de que por un euro y el aporte de un préstamo cercano a los dos millones de euros, que después el club devolvió a la hotelera, BlueBay se unía a Al-Thani como máximo accionista del club compartiendo la sociedad NAS Spain 2000 desde marzo del 2013. Después, el catarí sacaría las acciones de esa empresa a otra y eso desencadenaría el litigio entre BlueBay y los Al-Thani que, a la espera de una sentencia firme por el recurso de los cataríes, le dio el 49% de las acciones de Al-Thani a BlueBay.

Ahora, la policía investiga las comunicaciones entre el Málaga y la hotelera después de que el administrador judicial advirtiese a la jueza que instruye el caso que los 2,6 millones de ese contrato no estaban reflejados en ningún sitio. El documento está, las acciones publicitarias se llevaron a cabo –BlueBay lució en la camiseta y otros emplazamientos publicitarios del equipo–, pero no hay rastro de entrada del dinero.

Habrá que esclarecer qué ocurrió con ese dinero y ver hasta dónde llegan las pesquisas policiales. Es probable que no exista delito o que se acabe reclamando la cantidad por la vía civil. El horizonte es desconocido y el administrador estará obligado a dar los pasos que se señalen desde el juzgado en función de la información recabada.

Fondo de inversión

En 2016 se informaba que el 45% de Ignacio Camacho Barnola no había costado seis millones como así estaba estipulado por contrato y se dejó entrever en una comparecencia de Abdullah Al-Thani. Así se confirmó tras el anuncio sorpresa del jeque de que el Málaga se hacía con la totalidad de los derechos del mejor activo de la plantilla actual tras haberlos vendido previamente a Fútbol Global Management por dos millones de euros, según ElDesmarque.

No se especificó el precio que desembolsó el club por recuperar el control de la situación por Camacho, aunque sí destacaron la disposición a negociar de Edmundo Kabchi, propietario de la sociedad panameña que actuó como prestamista (o fondo de inversión) a finales de 2014.

El Málaga pudo negociar y rebajar esa cantidad de seis millones y recuperaba así la propiedad completa.

Muchos se llevaron las manos a la cabeza en 2015 en España cuando se conoció que había jugadores dentro de la plantilla del Málaga CF que pertenecían, en un porcentaje determinado, a un fondo de inversión. Vicente Casado, director general del equipo, durante una rueda de prensa el mismo año, quiso desvelar la identidad del hombre que financió al club en momentos en los que se necesitaba dinero urgentemente. Se trató de Edmundo Kabchi, empresario venezolano-libanés que es vicepresidente del Banco Coraní, además de director de Ferrehierro Puerto Ordaz y CEO de la empresa inversionista Ven-Investments Holdings, con negocios en el Líbano.

La necesidad económica hizo que el Málaga y Edmundo Kabchi establecieran una relación absolutamente simbiótica. Por un lado, Kabchi obtenía una gran cantidad del pase de determinados futbolistas (en el caso del Castillejo hasta el 55%). Por otro, el club de Martiricos recibía de manera rápida una determinada cantidad que servía para afrontar pagos inmediatos. Unos pagos que venían a consecuencia de una deuda que el club no era capaz de quitarse de encima y que se incrementaba anualmente un 30% por los intereses generados cuando se trata de compromisos económicos refinanciados, reseñó Málaga Hoy.

El propio club confirmó en 2015 que contaba con cuatro jugadores que pertenecían a un fondo de inversión, siendo uno de ellos Sergi Darder. Al hilo de la cuestión, Casado justificó que el Málaga tenía que acudir a los fondos de inversión para encontrar las soluciones financieras que no encontraba en los bancos.

Edmundo Kabchi, director del banco, se hizo notorio en España por la gran cantidad de dinero que invirtió para adquirir acciones del Málaga FC. La prensa española se adentró en conocer de donde el capital venezolano y si el mismo era lícito o no, pero lo cierto es que poco después se anunció el retiro de Kabchi como accionista del equipo, cuyas acciones compró gracias a un fondo de inversión. Fútbol Global Management está registrada en Panamá; es propietaria de millonarios derechos de jugadores del Málaga FC. Kabchi también prestó 9 millones de euros al equipo para ayudarlo a salir de una crisis. En una demanda en España los abogados demandantes arremetieron con dureza contra los hijos del jeque de Catar Abdullah ben Nasser Al Thani, que según esgrimieron pasaron gastos, supuestamente, a la caja del club por importe de 1,2 millones de euros en facturas de un viaje a Los Ángeles. Según los testigos, el club costea el mantenimiento de la casa de la familia Al-Thani –que ronda los 5.000 euros mensuales–, además de otros gastos particulares. El club justifica estos gastos como unos créditos que serán devueltos. En total, la cuantía asciende a 2,8 millones en unos préstamos a la empresa NAS Football, perteneciente al jeque. En esta situación se basa también la defensa del demandante, Vicente Casado, ex director general del Málaga CF, para argumentar que hay una caja única entre empresas, algo desmentido por el responsable financiero del Málaga CF, Roberto Cano. Otro de los puntos candentes fue el concerniente a los fondos de inversión y a la venta de los derechos federativos de varios jugadores a la empresa panameña de Edmundo Kabchi. Una medida muy criticada que había encontrado la desaprobación incluso dentro del club, ya que el asesor jurídico desaconsejó dicha operación a los directivos malaguistas. Habría sido Shatat supuestamente el que tomó la decisión de vender la mitad de los derechos de jugadores como Darder, Camacho o Samu Castillejo por un montante de 5,5 millones. Uno de los puntos conocidos sobre los fondos es que el propio Kabchi podía cambiar en 2017 las condiciones de compra de un jugador a otro a su gusto, e incluso en el momento de lesión grave. Además, se redactó y gestó otra venta conjunta de derechos de Juanmi, Zalazar y Ontiveros que finalmente se paralizó por las recomendaciones internas del club. Estos son algunos de los puntos más reseñables que salieron a la luz durante el juicio, pero no fueron los únicos. Kabchi también es propietario de equipos profesionales en Uruguay, donde incluso hay canchas bautizadas con su nombre.

 

Fuente: Prensa América