El empresario Leopoldo Castillo Bozo fue imputado en 2009 junto a su hermano Gabriel Castillo Bozo por la Fiscalía de Venezuela, por presunta usurpación de identidad.

Leopoldo Castillo Bozo preside el Grupo Banvalor, conformado por la Corporación Castillo Beltrán C.A., Seguros Banvalor C.A., Banvalor Banco Comercial C.A, y Banvalor Casa de Bolsa C.A.

De acuerdo con el Registro Nacional de Contratistas (RNC) es presidente ejecutivo de Seguros Banvalor, C.A, empresa inhabilitada para contratar con el Estado.

Fue dueño de BBA Bank N.V. de Aruba, banco que liquidó a su personal en julio de 2016, hecho que ocurría por segunda vez en menos de cinco años y que respondió a la clausura forzosa de una entidad financiera, revela Poderopedia.

Los Papeles de Panamá revelaron que Leopoldo Castillo Bozo y su hermano “tenían una estructura empresarial secreta en las Islas Vírgenes, conformada por tres compañías”, con las que “los empresarios navegaban con destreza en las nuevas aguas de la política venezolana, de la mano de Alfredo Peña, Juan Barreto, Eduardo Manuitt y Aristóbulo Istúriz”, de acuerdo con un reportaje publicado en www.panamapapersvenezuela.com.

“Cuando Seguros Banvalor fue intervenido por el gobierno venezolano en enero de 2010, ni Leopoldo ni Gabriel, los principales directivos, se encontraban en el país. Aún con una alerta de Interpol sobre sus espaldas, la red construida desde 2003 con la ayuda del bufete Mossack Fonseca les dio la seguridad necesaria para cerrar la página con el país y continuar con la faceta abierta de la expansión caribeña”, expone la investigación. Junto a estas empresas, se le sumaron 22 sociedades más situadas en Estados Unidos, Aruba, República Dominicana y Panamá. La página del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales refleja que Leopoldo Castillo cotizó hasta 1979 para Berkemann Ind Srl.

En agosto de 2018 la junta directiva de la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá (SSRP) ordenó la liquidación forzosa de la compañía Seguros BBA.

Leopoldo Castillo Bozo es el factótum de la corrupción boliburguesa. Desde la imputación del Ministerio Público venezolano por simulaciones bursátiles de 2009, pasando por el conglomerado de Banvalor, hasta el BBA Bank NV en Aruba, Seguros BBA en Panamá, y el escape de película de Castillo con su amante y la fortuna que amasó con el chavismo, hay un trecho. ¿Cómo hicieron rico a Castillo Bozo? ¿Quiénes lo ayudaron?

Algo habrá hecho Leopoldo Castillo Bozo. Una mala jugada, quizás, que lo llevó a ser investigado en 2009 por el delito de simulación de operaciones bursátiles luego de denuncias de centenares de clientes que señalaron al conglomerado Banvalor por utilizar sus nombres para la compra de Bonos del Sur I y II y Bonos de Pdvsa entre 2005 y 2006.

Este escándalo, que evidenció que el grupo obtuvo millonarios ingresos en dólares preferenciales, fue el que abrió paso a la investigación del entramado de Banvalor. La Fiscalía ordenó captura internacional ante la Interpol para los Castillo Bozo, pero su detención jamás se llevó a cabo. Leopoldo, cabeza del grupo, había instalado ese mismo año un banco en Aruba, por lo que, tras el colapso sin retorno de Banvalor, se dedicó a trabajar en este proyecto, revela Danny Leguízamo en El Cooperante.

Allí detendremos la historia, brevemente narrada. Porque el entramado de corrupción de Castillo Bozo pasó por tener como clientes en “su” aseguradora al Ministerio de Educación, las gobernaciones de Miranda y Carabobo, y la Alcaldía de Sucre. Casi nada.

Entonces una fuente apunta lo que sigue:

“Fue un general, de nombre Rubén Oropeza, quien ordenó a la administración cuando Héctor Navarro era ministro, otorgar las pólizas a Banvalor. Y quien autorizó a Banvalor fue Adán Chávez”.

Los nombres se suman a la lista conocida de funcionarios chavistas que tuvieron relaciones con las empresas de Castillo Bozo: Alfredo Peña, Juan Barreto, Eduardo Manuitt, Aristóbulo Istúriz y el extesorero nacional Alejandro Andrade.

Ya en 2012, de hecho, a Castillo Bozo le habían negado la visa en Estados Unidos.

A Castillo Bozo no le alcanzó con el escándalo de Venezuela. Tenía que llegar más lejos. No era suficiente el dinero mal habido. De allí que expandiera sus tentáculos al exterior. La filtración de los datos del bufete Mossack Fonseca, demostró que, en realidad, mucho antes de su expansión hacia el Caribe, el grupo Banvalor utilizó los servicios del grupo panameño para crear tres empresas en las Islas Vírgenes, las cuales, fueron establecidas en la época en que el conglomerado recibió mayores beneficios económicos de entes públicos.

Los Panama Papers revelaron que, “entre 2007 y 2010, fecha de intervención de Seguros Banvalor, los Castillo Bozo abrieron 13 empresas, de las cuales no se conoce actividad comercial alguna. Una de ellas tiene un nombre similar a otra en Delaware, Estados Unidos, un estado que percibe cuantiosos ingresos mediante el registro de empresas con facilidades impositivas, y reconocido mundialmente como un paraíso fiscal”.

Además, después del cierre del conglomerado Banvalor, Leopoldo junto a uno de sus hermanos abrió otras seis compañías, todas dedicadas al sector de seguros, banca y finanzas, en Panamá, República Dominicana y Estados Unidos.

Luego vino el escándalo de la liquidación forzosa de Seguros BBA, en Panamá. Allí la historia fue la misma que con el conglomerado de Banvalor: insuficiencia patrimonial, además de incumplimiento del régimen de prevención de blanqueo de capitales, de las obligaciones de protección al consumidor, con la comercialización de productos sin la autorización de la Superintendencia panameña y en la operación de negocios sin los reaseguros adecuados.

Un fuente apunta: “El Gobierno de Juan Carlos Varela en Panamá le solicitó la liquidación de la compañía de seguros.Fernando Berrogal, exministro de Interior de Costa Rica, actuó como su abogado”.

El resto de la historia ya es más que cinematográfica, pues Castillo Bozo terminó demandado hasta por su propia esposa, quien aseguró que su cónyuge pretendía liquidar todos los activos de Estados Unidos, dejar a ella y a sus hijos en “estado de indigencia”, y continuar la vida con su amante, con quien huyó millonario a un lugar desconocido.

 

Fuente: Reporte de la Economía