Prueba de la importancia concedida al proveedor y a ese convenio fue la visita que poco después hizo a su sede en Brasil el llamado número dos del chavismo, Diosdado Cabello, entonces presidente de la Asamblea Nacional, en uno de sus raros y poco publicitados viajes al exterior. Fue un negocio milmillonario que en las sombras tuvo otro ganador: el entonces desconocido y recién creado grupo empresarial venezolano JHS, encabezado por Jorge Silva Cardona, un ex sargento segundo de la Guardia Nacional y ex funcionario tributario en el Seniat entre 2008 y 2013.

Nuevos documentos contenidos en los FinCEN Files, una investigación global basada en la filtración de 2.100 archivos que Buzzfeed News compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) y otros 108 medios en 88 países, entre ellos Armando.Info, permiten reconstruir el millonario negocio que se ejecutó a tres bandas: la jerarquía chavista, la trasnacional JBS y la tachirense JHS.

Jorge Alfredo Silva accionista mayoritario de la empresa JHS, quien tuvo la exclusividad para negociar en el Brasil de Lula Da Silva, con la empresa más grande del mundo exportadora de cárnicos y alimentosa, además de infinidades de rubros de exportación del comercio brasileño. Tanto serian los dólares entregados por el gobierno para negociar con HOLDING brasileño JBS ,que este hubo de crear en las islas Vírgenes un subsidiaria, solamente para los negocios con el Holding venezolano JHS, quienes son los dueños del DEPORTIVO TÁCHIRA, por negociación millonaria, llevada a cabo con los anteriores dueños del club negociado, la familia de origen italiano KABCHI

 

Un guardia aventajado

Cuando Diosdado Cabello encabezó la gira a Brasil, el negocio estaba andando paso a paso: de Venezuela salían millonarios pagos para JBS y, luego, de la compañía brasileña para la novel empresa venezolana Servicios JHS, apenas creada en noviembre de 2013. Esa fue la primera del emporio empresarial -junto a Aves JHS– que había comenzado a levantar el ex Guardia Nacional Jorge Silva sin haber cumplido los 30 años y mientras las grandes trasnacionales huían del país, asfixiadas por el modelo económico de la autodenominada Revolución Bolivariana.

Tres años después, Silva se convirtió en el dueño del Deportivo Táchira, quizás el club de fútbol con mayor tradición en Venezuela y orgullo de San Cristóbal, su ciudad natal. Hoy, el denominado Grupo JHS controla hasta doce compañías e instalaciones en varios estados del país ligadas a la agroindustria y tiene 1.200 empleados, según la empresa. Y aunque no lo diga, esa expansión no hubiera sido posible sin los acuerdos de Cabello con la familia Batista y JBS.

Los documentos obtenidos para este reportaje revelan, cinco años después, que el contrato 0040-2015 entre la compañía brasileña y Corpovex, la estatal encargada de controlar las importaciones públicas, se firmó el 13 de febrero de 2015, el mismo día que los brasileños registraron en Islas Vírgenes Británicas la compañía J&F Company Services Ltd para atender sus negocios venezolanos. El rastro de esa empresa offshore, cuyo beneficiario final es J&F Investimentos, el holding con que la familia Batista controla JBS y otras compañías, quedó en los llamados Panama Papers, la filtración de 2016 de millones de archivos procedentes del bufete Mossack Fonseca, que prestaba servicios offshore desde el istmo. En efecto, JBS contrató a Mossack Fonseca para el registro de esa shell company en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas que, sin embargo, no figura en la lista oficial de filiales y empresas subsidiarias que JBS enumera en sus comunicaciones.

Un mes después del mega contrato, Jorge Silva hizo su aparición en la puesta en escena. En marzo de 2015, el joven militar asistió a la “feria cultural” de JBS, celebrada en Argentina. En las fotos se le ve ataviado con los colores de la compañía junto a los hermanos Joesley y Wesley Batista, así como a José Batista Sobrinho, patriarca y fundador de la que hoy es el mayor conglomerado cárnico del planeta y uno de las mayores exportadoras de carne desde Brasil. Todavía hasta 2017, en su perfil de Linkedin, Silva se proclamaba “representante legal y comercial de la empresa brasileña JBS, líder mundial de la fabricación de productos cárnicos”.

Pero las transacciones entre las partes sí quedaron reflejadas en los Reportes de Actividad Sospechosa (SAR, por sus siglas en inglés) elaborados por personal de cumplimento (compliance, el término en inglés usado por la industria) de la banca privada en Estados Unidos para la Red de Control de Crímenes Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), adscrita al Departamento del Tesoro estadounidense. Uno de esos informes detalla que entre el 2 de julio de 2015, tres semanas después de la visita de Diosdado Cabello a Brasil, y el 11 de septiembre de ese año, JBS realizó nueve transferencias bancarias en favor de Servicios JHS, la compañía de Jorge Silva, por poco más de ocho millones de dólares. “La investigación sobre JHS (Servicios) no fue concluyente”, dice el reporte, elaborado por ejecutivos del Deutsche Bank Trust Company Americas.

 

Fuente: Venergia.org