Nicolás Ibrahim Issa, el magnate que se beneficiará del controvertido rescate español a Plus Ultra, es uno de ellos. El empresario venezolano es tan rico como desconocido. Sólo hay un par de imágenes de su rostro, sonriente, mientras da un pequeño ‘speech’ en la inauguración de una tienda de Zara.

Ibrahim es un perfecto exponente del selecto club que controla los resortes del dinero en la hundida Venezuela. De mediana edad, con olfato bien pulido para los negocios y una agenda de contactos políticos envidiable, el empresario ha construido un conglomerado de sociedades que abarcan distintos sectores -de la distribución comercial a la consultoría, pasando por el inmobiliario- y cuyos tentáculos se extienden a otros países -como España.

Ni el nombre ni las dos fotos de Nicolás Ibrahim Issa habrían salido nunca a la luz en España si el Gobierno no hubiera inyectado 53 millones de euros a Plus Ultra. El rescate ha generado ruido mediático y acabará en el Parlamento (el PP preguntará por ello al Gobierno). Hay demasiadas piezas que no encajan. Y demasiadas incógnitas.

¿Por qué la SEPI socorre a una empresa con dudoso peso estratégico en España? ¿Cumplía Plus Ultra, sumida en pérdidas perennes, los requisitos para beneficiarse de un fondo creado puntualmente para combatir la covid-19? ¿Merecían el dinero público sus gestores, pese al desastroso historial de gestión que presentaban?

Los fundadores españoles de Plus Ultra (Fernando González Enfedaque y Julio Miguel Martínez Sola) hundieron en 2006 Air Madrid, dejando a decenas de miles de viajeros en tierra y un reguero de pérdidas que todavía se dirime en los tribunales. Es más, uno de ellos (González Enfedaque) fue condenado a prisión por delitos fiscales.

Ambos hechos son fácilmente constatables en la hemeroteca. Otra sencilla búsqueda, en el Registro Mercantil, permite hallar conexiones con empresarios venezolanos que han sido investigados por corrupción en su país y cuyos nombres aparecen ligados a sociedades en paraísos fiscales.

Camilo Ibrahim ha participado en los encuentros de alto nivel que ha promovido José Luis Rodríguez Zapatero con empresarios vinculados a Maduro.

La relación del magnate con el expresidente español añade otra incógnita a las muchas que ya giran en torno al rescate de Plus Ultra. Hasta ahora, el currículum y el tamaño de sus cuentas bancarias demuestran que Ibrahim ha sabido manejar con atino su olfato y su influencia.

 

Fuente: Vozpopuli