José Antonio Oliveros Febres-Cordero, dueño del Banco Activo de Venezuela ha sido foco de las investigaciones judiciales por la presunta comisión de delitos como apropiación indebida, violación a los derechos administrativos, estafa, robo y corrupción.

Tras la muerte de Hugo Chávez, Oliveros ha jugado con dos barajas, puesto que, según distintos medios venezolanos, ha realizado negocios con los bolichicos afincados principalmente en España.

El cuñado de oliveros es Jorge Neri Bonilla, empresario venezolano afincado en Madrid, quien, según el medio la prensa de Venezuela y la documentación que obra en poder de diario16, fue la mano derecha de baldo Sansó, el cuñado de Rafael Ramírez y uno de los cabecillas de la asociación que robó de Venezuela más de 40.000 millones de dólares.

Esta gran amistad vinculada con el todopoderoso Rafael Ramírez, ministro y presidente de PDVSA, logró un meteórico ascenso ya que Sansó le otorgó más de 20 millones de dólares de la estatal petrolera a José Antonio Oliveros para la compra del Banco Activo.

Fuente: Reporte de La Economía