Para los venezolanos son cada vez menos las opciones que les permiten acceso al sistema financiero internacional y al manejo de divisas. Métodos como Zelle, Paypal y las transferencias de bancos estadounidenses como Bank of America y Wells Fargo o de bancos panameños como Banesco Panamá y Mercantil Panamá, estas dos entidades con orígenes en Venezuela, son formas de pago muy comunes en el comercio venezolano.

Durante años, Banesco ha ofrecido a sus clientes en Venezuela la posibilidad de abrir una cuenta de ahorro o corriente regular en su filial Banesco Panamá, cumpliendo diferentes requisitos y siempre que mantengan un mínimo, que ha pasado a lo largo del tiempo desde $500 a $1000$. Pero ya en julio de 2020, en plena crisis por el COVID-19 y como una mala señal del estado de la institución financiera, el banco les notificaba a sus ahorristas que debían mantener en sus cuentas un mínimo de $3000$ (un aumento del 300% respecto al monto anterior), para evitar cargos mensuales adicionales por el mantenimiento de cuentas. $3000 es una cifra que para el común de panameños o venezolanos con acceso a divisas es como subir una pendiente inclinada, pues un grueso número de cuentahabientes difícilmente pueden mantener ese monto como ahorro. En adelante, las cuentas de ahorro regulares solo podrían realizar mensualmente dos transferencias a otros bancos panameños y dos transferencias internacionales, como máximo, mientras que no hay límite conocido para el número de traspasos o transferencias entre cuentas del mismo banco.

El 5 de junio pasado Wells Fargo anunció a sus clientes en Venezuela que deshabilitaría su acceso a la plataforma Zelle a partir del 26 de junio. Desde entonces, las cuentas de ahorro simplificadas de Banesco Panamá parecieron ser un nuevo producto ideal para las necesidades financieras de aquellos venezolanos que reciben o realizan pagos en divisas y no poseen cuentas en otros bancos extranjeros. Los beneficios que ofrecen las cuentas de ahorro simplificadas incluyen la obtención de una tarjeta de débito aceptada internacionalmente, la recepción de transferencias de bancos internacionales y de otros bancos panameños y el traspaso de fondos a terceros solo en Banesco Panamá, pues la cuenta no permite realizar transferencias a otros bancos en Panamá. Todo eso y a diferencia de las cuentas regulares, con las limitantes de permitir en las cuentas de ahorro simplificadas un saldo máximo de $5,000.00, un manejo mensual de hasta $2,500.00, tanto en depósitos como en consumos y un mínimo de $250.00 de saldo, para evitar cobros por mantenimiento. Según la publicidad, la cuenta puede ser abierta mediante Internet siguiendo varios pasos que van desde completar algunos formularios con datos personales y enviar fotografías de los documentos de identidad y una selfie de los aspirantes a ahorristas.

Pero tras las cuentas de ahorro simplificadas se ocultan situaciones prácticamente desconocidas para los nuevos clientes de Banesco Panamá, quienes con amargura descubren que la sola apertura de la cuenta es una apuesta costosa y riesgosa, en la que el banco, aplicando la filosofía de los casinos, nunca pierde, amparándose en un contrato de servicio hecho a su medida y que deja en indefensión a los clientes, considerando que es un producto financiero disponible solo para clientes de Banesco en Venezuela, muchos de quienes difícilmente tendrán la posibilidad de realizar reclamos ante las oficinas del banco en Panamá.

El de Berney Romero es uno de muchos ejemplos de cuentas de ahorro simplificadas que luego de su apertura y en un abrir y cerrar de ojos, fueron cerradas sin que mediara plazo o explicación alguna. El 12 de agosto de este 2020 el ahorrista reveló en un hilo de Twitter cómo después de haber abierto una cuenta simplificada de Banesco Panamá y luego que el banco le debitara más de $ 70, que incluyeron cargo por trámite de apertura ($15), cargo por emisión y membresía de una tarjeta de débito clásica Mastercard ($28) y envío vía courier ($25), más, sumado a cada uno de los cobros, el correspondiente Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS), un impuesto que grava las transferencias de bienes muebles y la prestación de servicios en la República de Panamá; luego de todo eso y de recibir varias transferencias que no superaron el límite de $2,500.00, el ahorrista recibió un e-mail de “Notificación de Cancelación de Cuenta” remitido por Banca Internacional de Banesco Panamá en el que solo le invitaban a escribir a su Oficial de Cuenta. El cuentahabiente había realizado la apertura apenas el 26 de junio y ya el 7 de agosto, en menos de dos meses, su cuenta había sido cerrada, sin posibilidad de recuperar los más de $ 1600 que disponía en saldo, sino solo mediante un cheque que solo podrá retirar en una agencia del banco en Panamá, algo que para muchos venezolanos resulta poco factible pues pasaría por obtener una visa, el trámite o renovación de pasaporte si no lo poseen o se encuentra vencido y costearse un viaje a Panamá.

Pero aunque pudiera suponerse que el de Berney es un caso aislado, las redes están plagadas de quejas de clientes a los que también les fueron cerradas sus cuentas simplificadas en un santiamén. Adicionalmente se han reportado casos de venezolanos a los que les han cerrado cuentas jurídicas inusitadamente y que por el solo hecho de reclamar a oficiales de cumplimiento del banco, también les han cancelado sus cuentas personales.

 

Fuente: Expresa