David Osio, un venezolano investigado por agencias federales en EEUU, fundó en su momento Dolar Bank, un banco de tercer piso.

La propietaria del banco es una discreta mujer que alquilaba habitaciones en la Floresta, nada y nada menos, que la propia madre de Osio, la señora Isabel Montiel de Osio.

Inmediatamente lo que vino fue una estafa, a miles de depositantes, entre los cuales estaba un alto directivo de empresas Polar por el monto de un millón de dólares.

Osío es famoso en Venezuela por haber participado en la estafa del Fondo de Pensiones conjuntamente con el empresario Francisco Llaramendi.

La pregunta es cómo un hombre que ganaba 600 dólares como empleado del extinto Banco Industrial, llegó amasar una fortuna así.

Osio monto un esquema con UBS donde se abrían cuentas en divisas a ciudadanos americanos, en contra de la legislación de ese país, lo cual provocó multas contra la entidad bancaria.

Ahora, recientemente los socio de Osio le han ganado una demanda millonaria en David. Los socios son José Daniel Carrillo y Rodrigo Fernández Zinng